LA ASOCIATIVIDAD EN LAS MYPES, COMO ESTRATEGIA DE RS

Betsy Mori, Asesora en temas de responsabilidad social del Estudio Torres y Torres Lara, conversó con RSE TV sobre las acciones que se realizan alrededor de las MYPES y su importancia para el desarrollo del país.

Betsy Mori

Actualmente la mayoría de empresas de nuestro país vienen implementando, en el marco de sus estrategias de Responsabilidad Social Empresarial – RSE, una diversidad de proyectos de fomento productivo, orientados a mejorar las condiciones de vida de las poblaciones de su ámbito de intervención directa.

Sin embargo, muchas de estas intervenciones no han logrado impactos importantes y sostenibles, obligando a las empresas a invertir más a cambio de obtener mínimos resultados. En esta práctica, los proyectos implementados están orientados a la ejecución de capacitaciones y asistencias técnicas para el desarrollo productivo de un producto en particular, desarrollando una oferta productiva de espaldas al mercado.

Una alternativa para resolver esta problemática, son los proyectos de promoción de la asociatividad, organizando a los productores rurales en Redes Empresariales. Cabe destacar que este modelo de promoción asociativa se generó a partir del resultado exitoso del Programa APOMIPE (Programa de Apoyo a la Micro y Pequeña Empresa en el Perú 2005-2008), cuya finalidad fue que los pequeños productores agropecuarios y artesanos hicieran alianzas estratégicas entre ellos para promover sus negocios.

De la misma forma, la vinculación de la Red Empresarial con el mercado es fundamental para la sostenibilidad del negocio, se deben trabajar componentes transversales a la promoción de la generación de confianza para lograr una articulación sostenible; es entonces que el trabajo de los promotores de RSE debe estar enfocado a la identificación de los requisitos para su desarrollo comercial, donde se realice programas de capacitaciones y asistencia técnica especializada para el proceso productivo, implementación de centro de producción, fortalecimiento organizativo y comercial, entre otros vinculados directamente a lo que el mercado requiere.

Otro de los aspectos importantes para la Red Empresarial, y que solicitan las grandes empresas, es que esta sea formal y presente una estructura organizativa definida, con lo cual se iniciaría el proceso de negociación. Por ello, es necesario identificar la forma jurídica adecuada que les permita trabajar asociativamente, distribuir los ingresos obtenidos y que incurra en un menor gasto tributario. Posterior a la formalización se deberá iniciar el proceso de negociación identificando las frecuencias de venta, forma de entrega de producto y periodo de pago.

De esta manera, promoviendo el trabajo asociativo, los pequeños productores lograrán insertarse al mercado mejorando la calidad de su producto, poder de negociación y empoderamiento territorial; así el modelo de Redes Empresariales constituye una estrategia de RSE efectiva, que permitirá un impacto positivo y sostenible, mejorando las relaciones de las empresas con su entorno territorial.